El arte toma las calles de La Habana

Guillermo Nova | Ciudad CCS | La Habana

Desde el 10 de mayo hasta el próximo 11 de junio las principales calles de la ciudad de La Habana se han convertido en improvisadas galerías de arte, en las que los cubanos y visitantes extranjeros podrán asomarse a una de las más prestigiosas ventanas para el arte del tercer mundo.

La XI Bienal de La Habana intenta que el arte sea un “instrumento para la indagación y el cuestionamiento y no sólo un pasatiempo para las élites”, aseguró Rubén Fernández, uno de los organizadores de esta propuesta cultural.

Este año el evento se celebra bajo el lema “Prácticas artísticas e imaginarios sociales” y pese a su escaso presupuesto, la Bienal es considerada uno de los principales foros alternativos de arte contemporáneo, en esta ocasión cuenta con la presencia de 178 artistas de 43 países.

Entre los participantes destacan el estadounidense Andrés Serrano, el austriaco Hermann Nitsch, los rusos Ilya y Emilia Kabakov, la serbia Marina Abramovic y el noruego Crispin Gurholt, quienes se suman a creadores de América Latina, África y Oriente Medio.

La exposición Casa tomada, un enjambre de hormigas caminando por paredes creado por el colombiano Rafael Gómez Barros, se exhibe en los exteriores del Teatro Fausto, mientras que José Emilio Fuentes, creador de una manada de elefantes confeccionados con lata inflada, ahora exhibe su manzana gigante de acero inoxidable frente al emblemático malecón de La Habana.

El estadounidense de origen cubano Jorge Pardo muestra un robot que crea piezas, con un diseño preconcebido, hasta llenar el espacio de su exposición en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam.

Nacida en 1984, la Bienal de La Habana se define como un foro artístico fuera de los grandes circuitos internacionales, como punto de encuentro del arte contemporáneo latinoamericano y caribeño, que sale de los museos y sitios de exposición cerrados para llegar a los espacios.

Abierto a la comunidad

Rubén del Valle Lantarón, presidente del Consejo Nacional de Artes Plásticas, aseguró que en esta edición el objetivo es “propiciar el diálogo, trabajar con el arte vivo e involucrar de forma permanente al espectador”.

Por su parte, el director del Centro de Arte Contemporáneo Wilfredo Lam, Jorge Fernandez, institución que organiza el evento, señaló que “no se trata de retomar los imaginarios que conforman una tradición, sino de pensar en cómo se crean discursos que implican al ciudadano y al espectador”.

En el periférico barrio de San Agustín abrieron un Museo de Arte Contemporáneo que busca la implicación de los propios miembros de la comunidad en cuatro ejes temáticos, arte, territorio, patrimonio y medio ambiente.

Esta plataforma expositiva y creativa a la vez que está abierta al espacio público, está desprovista de paredes laterales y divisiones internas, cuenta con un canal televisivo y una serie de esculturas con carácter funcional que permiten el secado de diversas frutas producidas en el barrio.

Un espacio para la tolerancia

Varias modalidades estéticas, desde las tradicionales hasta las más actuales vinculadas con las nuevas tecnologías, estarán presentes en la Bienal mediante pinturas, esculturas, fotos, películas y performances.

El barco de la tolerancia incluye dibujos en sus velas realizados por 150 niños que recibieron durante tres semanas clases didácticas e intercambiaron experiencias sobre el significado de la palabra tolerancia.

Esta iniciativa artística-educativa de los rusos-estadounidenses Ilyay Emilia Kabakov, está instalada en los jardines del Castillo de la Fuerza, frente a la bahía, sus velas fueron izadas por primera vez en el desierto de Siwa, en Egipto, y desde entonces han recorrido ciudades como Venecia o Miami, donde los niños pintan sus mensajes de paz y esperanza.

Arte culinario para acercar

El Proyecto Paladar busca reducir la distancia entre cubanos y estadounidenses, compartiendo fogones, mesa y mantel en una experiencia de intercambio gastronómico, impulsado por el galerista norteamericano Alberto Magnam.

Diez cocineros de Nueva York y otros tantos de restaurantes privados de La Habana, conocidos como “paladares”, trabajaron durante una semana elaborando menús con algunas creaciones como sopa de pepino con ceviche de pargo, langosta con sandía, mango verde y salsa negra, lomo de cerdo a la brasa con trigo verde y quimbombó” y de postre, panacotta de coco y limón confitado.

Los autores de ese menú son el chileno afincado en Estados Unidos Sisha Ortúzar, del restaurante neoyorquino Riverpark, y el cubano Liuyén Álvarez Gallego, responsable del habanero Atelier.

En los años 90 en plena crisis económica comenzaron a permitirse en la isla restaurantes privados llamados “paladar”, con las reformas económicas emprendidas por el presidente Raúl Castro, estos establecimientos están aumentando su variedad.

El potencial gastronómico de Cuba “es enorme”, afirmó el chef chileno-estadounidense, que manifestó su admiración por “la humildad del trabajo que hacen los compañeros de acá con menos recursos que nosotros”.

Estética y lenguajes diversos

Once representantes de las artes plásticas cubanas reflejan el recorrido y las experiencias vividas por gays, lesbianas y personas transgénero en la isla, desde la estética y los lenguajes diversos.

Con el título de Travesías, la idea es original de Mariela Castro, directora Centro Nacional de Educación Sexual, que en la inauguración expresó que “toda forma de discriminación genera sufrimiento, molestias, odios, exclusiones, violencia y vulnerabilidad”.

“Cada artista ha comunicado a su manera, con sus códigos y de la forma que interpretaron esta realidad”, comentó Castro Espín, quien aprovechó la coincidencia en el tiempo de la 5º Jornada Cubana contra la Homofobia y la XI Bienal de La Habana como un recurso de comunicación más.

La metodología incluyó la creación de tres espacios para debatir. “Uno discutió qué se sentía y cómo se vivía estar dentro del clóset, porque temen que la sociedad los rechace; otro grupo era para personas que habían decidido libremente ser como son, y un último, de los que están aún en el proceso, en la travesía”, afirmó Marta María Ramírez, periodista del Cenesex.

Para Manuel Mendive, primer artista en sumarse a la iniciativa, constituye “un reto representar un proceso que puede ser difícil por la homofobia que reina en el mundo, también en Cuba”.

Venezuela presente

Nuestro país contará con la presencia de Luis Salazar, quien en su creación artística aborda críticamente el consumismo, los cómics, los héroes del pop y rock n’ roll, o los escritores y pintores-paradigmas, con lo que recomponen los espacios pictóricos.

En esta edición la artista venezolana Blanca Haddad, bajo el nombre Tropipunk, talismanes marginales, realizará una pintura mural de grandes dimensiones que representa un dibujo-talismán con escritura y algo de grafiti realizado sobre un andamio en poco tiempo con pintura común y con música en vivo.

Por otra parte, Natalya Critchley ejecutará en La Habana con los niños una serie de talleres interactivos sobre los conceptos básicos de la animación, para que ellos cuenten sus propias historias y con esta experiencia conformarán un videoarte.

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