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El pasado jueves cuando aparcaba su coche en los estacionamientos de la Torre 200 del edificio Costa Pacífica, en un exclusivo sector de la Ciudad de Panamá, el campeón mundial y olímpico de salto de longitud, Irving Saladino, fue increpado por la seguridad.
“Estaba estacionando mi auto, y él, Raymundo Valdez, me preguntó con mucho desprecio quién era yo. Luego me llegó una carta a mi apartamento, informándome que tenía que irme. Salí a una diligencia, y al regresar me habían desactivado la tarjeta, de acceso a la urbanización, y no pude entrar”, dijo en declaraciones a la radioemisora local RPC radio.
Saladino, un atleta de ascendencia afroantillana, es considerado un héroe nacional en Panamá tras la conquista del oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el primero en la historia del país centroamericano.
Según informa la agencia DPA, el campeón mundial y olímpico de salto de longitud, Irving Saladino, afirmó que denunciará a la junta directiva del edificio de apartamentos.
Saladino dijo que posteriormente se enteró de que Valdez, presidente de dicha junta directiva, dijo: “¿Quién es ese negro maleante que está aquí?”.
El presidente del Comité Panameño Contra el Racismo, Alberto Barrow, ha denunciado que en Panamá aún hay centros laborales, discotecas y lugares que se reservan el derecho de admisión de personas por motivos raciales, aunque el racismo esté prohibido por la Constitución y las leyes panameñas.
Por su parte, el Defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, lamentó el hecho. “Situaciones como estas no deben ser permitidas en nuestro país en pleno siglo XXI”.